Archivos Mensuales: diciembre 2014

Seis almas acuciadas

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Lloran en silencio seis almas

por estar enamoradas.

Seis almas que callan

observándose cómo aman.

Jamás sus cuerpos se enredarán,

jamás entre ellas se podrán tocar.

Descansan en tensión

aguardando con gran tesón

el momento en que aparezca la pasión.

Viejas enamoradas de un antaño sombrío

se resguardan en su ataúd del oscuro frío.

Se hace la luz, y con ella llega el calor.

Las frías almas, se iluminan con estupor.

Cinco cuchillos rozan sus cuerpos,

y comienza a sonar el amor.

Amor sangrando a voces.

Gritos desconsolados, quebranto de los dioses

por seis almas que se dejan la vida entre roces.

Orgía de llanto, dolor y sangre

signos de quebranto, amor y hambre.

Al fin las almas se encuentran,

y entre ellas se hablan y cantan.

Acunadas por el tacto de los dedos,

se ayudan a superar sus miedos

formando una orgía de calor, silencio y gritos.

Narran historias de amor, odio y pena.

Sonidos de epopeyas, leyendas y mitos

que son transmitidos al corazón

inyectadas directamente en vena.

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Frío Utópico

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Te encuentras sentado en una hamaca cómoda, bajo una gran sombrilla verde en una playa calurosa. Estás sentado bajo la fresca sombra de la sombrilla, y sientes la cabeza fría, así como la cara y el cuello. Notas una brisa marina que te acaricia cada centímetro de la cara, haciéndote cosquillas en las mejillas y la nariz.

Cada vez notas la cara más y más fría. Ese frío se va extendiendo cada vez más, enfriando el cuello, hasta dejarlo totalmente relajado y frío. Ese frío se extiende hasta tus hombros, que los sientes cada vez más y más fríos. Te cuesta mover  los hombros, debido a que están congelados. Están tan sumamente congelados que ni siquiera te esfuerzas en intentar moverlos. Notas como tu cabeza, cuello y hombros están totalmente congelados. No puedes moverlos, pero no te importa, el frío es relajante.

Poco a poco, el frío comienza a recorrer tu brazo derecho. Llega hasta tu codo, y de ahí continúa, lentamente, extendiéndose por tu antebrazo. Notas como llega hasta la muñeca, congelándose poco a poco. El frío comienza a avanzar, y sientes como los dedos se ponen cada vez más y más fríos hasta que quedan completamente congelados. No puedes mover tu brazo. Está totalmente congelado, igual que tu cabeza, tu cuello y todo el hombro derecho, hasta llegar a la punta de los dedos, que están totalmente inmóviles y fríos. Te quedas quieto, sintiendo el frío por todas esas partes, y disfrutas de la sensación.

Ahora, con tu mano izquierda, te tocas el hombro derecho, y notas como el hielo que lo rodea comienza a derretirse. Sientes el calor de tu mano irradiándose en tu hombro, que ya está totalmente descongelado, y comienzas a notar el calor en el hombro. el hielo de tu brazo comienza también a derretirse. Notas como el agua se escurre por tu codo, y como poco a poco, vuelves a sentir el brazo, y empiezas a notar tu antebrazo. Comienzas a mover la muñeca, y sientes el agua deslizándose por los dedos, que comienzas a mover suavemente, mientras el agua va derritiéndose poco a poco..

Separas tu mano izquierda del hombro, y te la pones, suavemente, sobre el hielo de tu cuello. Poco a poco, el hielo comienza a derretirse, y sobre tu mano, que sientes ardiendo, notas como el agua se escurre por entre los dedos, y poco a poco vuelves a notar el cuello calentarse. Ese calor se extiende, y notas como el hielo de la cara comienza a derretirse.  Notas como las gotas se van deslizando por tus mejillas hasta la barbilla, y de ahí comienza a caer.

Ya estás totalmente descongelado, y te sientes muy relajado y cálido. Disfrutas de la sensación de la brisa cálida del mar, y respiras profundamente, hasta llenarte de sabor a sal los pulmones. Expulsar el aire profundamente por la nariz, y de pronto oyes un sonido muy fuerte. Te das media vuelta y ves la pantalla del móvil iluminada. Sacas las manos del nórdico, y miras la hora. (09:00) Toca levantarse. Intentas recordar donde estabas, pero sólo se te viene una imagen a la cabeza. Una gran sombrilla verde sobre tu cabeza. Quizás mientras te preparas el café recuerdas algo más. Qué frío hace, piensas.

El País de los Sueños Rotos

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Y despuntó el día
en la oscura calma.
Se hizo espesa
la negra espera,
y las luces del firmamento
se escurrieron melancólicas
como lágrimas por el viento.

He vuelto del país de los sueños rotos,
donde los besos detienen el tiempo,
y los corazones avivan el fuego.
Donde los abrazos se funden en un cuerpo
y donde el amor, no se confunde con un juego.

He vuelto del país de los sueños rotos,
para dejar una gran maleta de barro.
Tan turbio era su contenido, que ni brilla.
Pude quedarme limpio y, por fortuna,
Me acerqué a la luna
Y con mis labios en un tarro
la besé en la mejilla.

Y despedirme del niño inocente
que comenzó a mirar de forma indecente
la vida que rodeaba sus cimientos.

Ahora se desquebrajan
podridos de falsedad,
cinismo e hipocresía.
Mi alma, de nadie ya se fía
No distingue mentira de verdad
Lo que es sueño, de la realidad
Sólo sabe que la vida consiste en vías
Con raíles que cruzan de aquí para allá
En los que no sabes cuáles hacen reír,
Ni cuáles llorar.