Frío Utópico

Estándar

Te encuentras sentado en una hamaca cómoda, bajo una gran sombrilla verde en una playa calurosa. Estás sentado bajo la fresca sombra de la sombrilla, y sientes la cabeza fría, así como la cara y el cuello. Notas una brisa marina que te acaricia cada centímetro de la cara, haciéndote cosquillas en las mejillas y la nariz.

Cada vez notas la cara más y más fría. Ese frío se va extendiendo cada vez más, enfriando el cuello, hasta dejarlo totalmente relajado y frío. Ese frío se extiende hasta tus hombros, que los sientes cada vez más y más fríos. Te cuesta mover  los hombros, debido a que están congelados. Están tan sumamente congelados que ni siquiera te esfuerzas en intentar moverlos. Notas como tu cabeza, cuello y hombros están totalmente congelados. No puedes moverlos, pero no te importa, el frío es relajante.

Poco a poco, el frío comienza a recorrer tu brazo derecho. Llega hasta tu codo, y de ahí continúa, lentamente, extendiéndose por tu antebrazo. Notas como llega hasta la muñeca, congelándose poco a poco. El frío comienza a avanzar, y sientes como los dedos se ponen cada vez más y más fríos hasta que quedan completamente congelados. No puedes mover tu brazo. Está totalmente congelado, igual que tu cabeza, tu cuello y todo el hombro derecho, hasta llegar a la punta de los dedos, que están totalmente inmóviles y fríos. Te quedas quieto, sintiendo el frío por todas esas partes, y disfrutas de la sensación.

Ahora, con tu mano izquierda, te tocas el hombro derecho, y notas como el hielo que lo rodea comienza a derretirse. Sientes el calor de tu mano irradiándose en tu hombro, que ya está totalmente descongelado, y comienzas a notar el calor en el hombro. el hielo de tu brazo comienza también a derretirse. Notas como el agua se escurre por tu codo, y como poco a poco, vuelves a sentir el brazo, y empiezas a notar tu antebrazo. Comienzas a mover la muñeca, y sientes el agua deslizándose por los dedos, que comienzas a mover suavemente, mientras el agua va derritiéndose poco a poco..

Separas tu mano izquierda del hombro, y te la pones, suavemente, sobre el hielo de tu cuello. Poco a poco, el hielo comienza a derretirse, y sobre tu mano, que sientes ardiendo, notas como el agua se escurre por entre los dedos, y poco a poco vuelves a notar el cuello calentarse. Ese calor se extiende, y notas como el hielo de la cara comienza a derretirse.  Notas como las gotas se van deslizando por tus mejillas hasta la barbilla, y de ahí comienza a caer.

Ya estás totalmente descongelado, y te sientes muy relajado y cálido. Disfrutas de la sensación de la brisa cálida del mar, y respiras profundamente, hasta llenarte de sabor a sal los pulmones. Expulsar el aire profundamente por la nariz, y de pronto oyes un sonido muy fuerte. Te das media vuelta y ves la pantalla del móvil iluminada. Sacas las manos del nórdico, y miras la hora. (09:00) Toca levantarse. Intentas recordar donde estabas, pero sólo se te viene una imagen a la cabeza. Una gran sombrilla verde sobre tu cabeza. Quizás mientras te preparas el café recuerdas algo más. Qué frío hace, piensas.

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